El nene del parque 3 En este relato les escribo como por fin el nene me entrego sus ricas nalgas. Como todos mis relatos, nada es verdad, nada es mentira, todo depende con el cristal con que se mira, por lo que no es cien por ciento real, cada lector puede imaginar las partes que crean son más reales. Llego el fin de semana y fui al parque a entrenar, al llegar ya me esperaba Diego, lo salude y mientras se ponía su shorts y camiseta para correr, me conto lo que le dijeron en su casa sus padres y hermanos por la por el decimo lugar en que llego. Calentamos y estiramos los músculos, solo corrimos dos vueltas a la pista para empezar el entrenamiento para el siguiente maratón que era en una ciudad cercana, al terminar —–nene, nos hacemos la paja aquí o puedes ir a mi casa para hacerlo más rico— Me miro sonriendo —-si me q...