ME COGIERON CUANDO ESTUVE DE GUARDIAN
A MIS 16
Me, llamo, Juan, lo que les voy a contar en este relato, es algo que me pasó
cuando tenía 16 años de edad, lo que hasta el día de hoy nadie sabe,
actualmente tengo 20 años de edad, en ese tiempo media 1.65 cmts de estatura,
de piel trigueña, lampiño, era delgado pero de cuerpo bien formado porque
jugaba futbol, hasta ese día nunca se me había pasado por la mente tener sexo
con otro chico, era heterosexual, ya había tenido sexo con chicas un año atrás
y tenía mi enamorada.
Ayudaba, a mí tío en el
trabajo de perforación de pozos tubulares, por lo que mi tío me dijo que esa
noche me quedé de guardián en el pozo, lo que yo acepté sin dudar, eso de las
7 pm se fueron todos, yo me quedé solo en el pozo, a las 9 pm me metí a la
choza que había en el terreno, me envolví bien con las frazadas y me heche a
dormir.
No, se que tiempo había
pasado pero lo que me despertó fue que me jalaron las frazadas, cuando quise
ver quién había hecho eso, no pude ver nada porque tenía un reflector de mano
alumbrando mi cara, no dejando que pueda ver nada, asustado dije, quién es,
que pasa, en eso una voz me dijo, tranquilo no te muevas o te mueres, yo me
quedé sin decir nada por el susto, dime con quién más estás acá me dijo el que
había entrado a la choza, estoy solo, estoy de guardian le contesté, ok como
te llamas me dijo, me llamo Juan le contesté, dime Juan qué edad tienes, tengo
16 años, en eso me alumbró todo mi cuerpo y me dijo, bueno ya que estás solo
no me queda otra que matarte, ésto me asustó más aún que casi llorando le
dije, por favor pues no sea malo no me mate, si no le e echo nada, entonces no
te quieres morir me dijo, si por favor pida lo que quiera, llévese lo que
quiera pero no me mate le contesté, párate me ordeno, yo lo hice, una vez
parado, me volvió alumbrar todo mi cuerpo de la cabeza a los pies, haber
sácate la ropa, quiero ver qué tal cuerpo tienes si me gustas no te mato me
dijo él, yo por miedo a que no me mate, sin decir nada empecé a sacarme mi
ropa hasta quedar solo en boxer, ya está señor le dije, sácate todo te dije,
me contestó, yo con resignación y sin pensar que esa noche iba a saber lo que
era tener sexo con otro hombre, me saque mi boxer, quedado completamente
desnudo, me tape mi pinga con mis manos, pero el me dijo que saque mis manos,
yo lo hice y me volvió alumbrar mi cuerpo, pero está vez me alumbró por la
espalda también, yo me moría de miedo y vergüenza, porque era la primera vez
que un hombre y desconocido me estaba mirando desnudo, en eso se pego a mí
espalda y me dijo, tienes buen cuerpo Juan, dime ya has tenido sexo, si hace
un año e tenido le contesté, con quién has tenido sexo me dijo, con chicas y
ahora con mi enamorada le contesté, entonces tienes enamorada me dijo, si
señor tengo enamorada le contesté, me parece bien y dime has tenido sexo con
chicos me dijo, no señor nunca e tenido sexo con chicos le contesté, entonces
nunca has penetrado, ni te a penetrado otro chico a tí me dijo, así es señor
nunca e echolevanto mis piernas, se las puso en sus hombros, me empezó a sobar
su pinga entre mis nalgas y acariciar todo mi cuerpo con sus manos y me decía,
que rico cuerpo que tienes Juan, no quiero que vayas ajustar cuando te empiece
a entrar para que no te duela mucho me entiendes, si le entiendo le contesté,
en eso puso la cabeza de su pinga en la entrada de mi ano y empezó hacer
presión en mi ano, como yo estaba virgen, su pinga no podía entrar, pero
después de varios intentos, mi ano sedio a la presión de su pinga y dejó
entrar toda la cabeza y un poco más, que me izo doler tanto que pegue un grito
fuerte de dolor, aaauu nooooooo, aaauu nooooooo sácalo dueleeeee sacaloooo
gritaba yo, pero él lejos de hacerme caso a mis quejas de dolor, seguía
empujando más su pinga que iba entrando más y más en mi ano, hasta que estuvo
toda adentro, yo tenía mi cara llena de lágrimas de lo que había llorado del
dolor, cuando sentí toda su pinga dentro de mi ano, listo Juan ya te entró
toda mi pinga me dijo él, por favor sácalo dueleeeee sacaloooo gritaba yo pero
él no decía nada se quedó quieto con toda su pinga adentro, pasó unos minutos
más y empezó a sacar y meter despacio, que otra vez empecé a quejarme de
dolor, pero a él no le importaba nada, más bien cada vez se iba moviendo más
rápido, cuando mi ano dilató más y ya su pinga entraba y salía más fácil de mi
ano, cada vez que su cuerpo chocaba con el mío, sonaban como palmadas, plaf,
plaf, plaf, sonaban, paso más de 10 minutos y empezó a moverse más rápido aún
y gemir de placer que al poco rato sentí como me estaba llenando mi ano por
dentro con su leche, que me ardía un poco, acabo de vasiarse, se quedó quieto
un rato sin sacar su pinga y me dijo, listo ya me vasie Juan, dime te gustó,
yo no le dije nada solo puse mi cabeza para un lado, me sentía adolorido y
humillado, en eso empezó a sacar su pinga, que cuando salió toda, ví que
estaba manchada con su leche y sangre de mi ano, el me soltó mis piernas, se
levantó y yo me eché al toque boca abajo.
Yo, pensé que ahí iba a quedar todo, que se iba a ir, pero estaba lejos de lo
que iba a pasar aún, así boca abajo como estaba, al poco rato, sentí que se
agachó entre mis piernas, me abrió mis nalgas con sus manos y dijo, que rico
ano que tienes Juan y me empezó a limpiar mi ano con mi boxer, cuando sentí mi
boxer en mi ano, me izo doler un poco pero no dije nada solo aguanté, acabo de
limpiar mi ano, me puso boca arriba, me empezó acariciar mi cuerpo otra vez
con sus manos, ya pues señor, ya acabo, me va a dejar como hemos quedado, le
dije, te dije que no te voy a matar, pero aún no hemos acabado de pasarla bien
me contestó, yo no entendí bien lo que me dijo pero lo único que entendí fue
que íbamos a seguir teniendo sexo entre los dos, en eso que me estaba
acariciando, sentí que me empezó a acariciar mi pinga, que al sentir sus manos
en mi pinga, no se que me pasó pero se me empezó a parar un poco, ésto se dió
cuenta él y me dijo, por lo que estoy viendo es que tegusta que te agarré la
pinga Juan, yo no le dije nada, por lo que él empezó a pajear mi pinga más
rápido, que por lo bien que sentía que me haga eso, mi pinga se me paró un
poco más, él al ver esto, sin decir nada, acercó su cabeza a mí pinga y se la
metió a su boca y me la empezó a chupar, que por lo bien que lo hacía, mi
pinga se acabó de parar dentro de su boca, que al poco rato ya no aguante y
empecé a gemir de placer aaaahh ahhhhh sii que ricoooo gemía yo, esto izo que
él me empiece a chupar más rápido mi pinga, cuando se dió cuenta que me iba a
vasiar, dejó de chupar mi pinga, se la sacó de su boca y me dijo, te gustó
cómo te lo e chupando Juan, yo con mi voz toda exitada le contesté siii me a
gustado señor, dime Juan, te quieres vasiar tu también me dijo, ya pues si se
puede normal le contesté, entonces vamos a seguir cogiendo ahora me vas a
coger tú a mí está bien Juan me dijo. Ya con eso no me importó lo que venga
después que le dije, está bien vamos a seguir cogiendo.
Pero, en otro relato les
voy a contar lo que pasó después, para que no se haga muy largo el relato
amigos, pero lo que les voy a adelantar es que después, tuvimos sexo entre los
dos hasta que amaneció.
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