ME COGIERON MIENTRAS ESTUVE DE GUARDIÁN 3
Hola, soy Juan, le voy a contar en este relato, lo que pasó, el siguiente sábado que quede con Angelo, que iba a venir en la noche.
Llegó, el sábado y convencí a dos amigos, Walter de 16 años igual que yo, tenía su cuerpo, casi igual que el mío, piel trigueña, lampiño, buen cuerpo y guapo de cara, el otro era Javier de 15 años, núnca lo había visto de manera sexual, pero en ésa semana, lo estuve observando bien y no se que me pasó pero, me empezó a gustar Javier, ya que era de piel blanca, lampiño, buen cuerpo, era más guapo de cara, que Walter y yo, por lo que los dos sin dudar aceptaron quedarse de guardianes junto conmigo, sin saber lo que les iba a pasar.
Después, de cenar y bañarnos, los tres por separado, porque no teníamos mucha confianza para hacerlo juntos, aunque yo me moría de ganas de ver desnudos a los dos y más a Javier que era el que más me gustaba, eran las 10 pm y los tres nos echamos a dormir, cada uno envuelto en sus frazadas, no se cuanto tiempo pasó, pero ya me estaba quedando dormido, pensando que Angelo no iba a venir, hasta que escuche pasos, dentro de la choza, yo me quedé quieto, porque sabía que esos pasos eran de Angelo, mi corazón latía a mil, de la excitación y ganas de saber que iba a pasar esa noche, pero una vez que empezaron a despertar a mis dos amigos y después a mí, me quedé sorprendido, al ver que, Angelo no estaba solo, había otro chico con el, que por su apariencia que tenía, noté que era de mi edad, entre los dos, con armas en ...
sus manos, nos pusieron juntos a los tres, Javier y Walter, estaban asustados, yo fingía estar asustado igual que ellos, Angelo izo igual como izo conmigo, las mismas preguntas, hasta que el chico que estaba con él dijo, Jefe mejor hay que matar a los tres, porque yo nos han visto, si tienes razón en eso, mejor hay que matarlos le contestó Angelo, Javier y Walter al toque empezaron a rogar que no nos maten, en eso fuí yo el que dijo, por favor hago lo que sea, pero no me maten, al oír lo que dije, Javier y Walter, dijieron lo mismo, cállense grito Angelo, los tres nos quedamos callados, entonces hacen lo que sea con tal de salvar la vida nos dijo Angelo, los tres respondimos casi al mismo tiempo que así era como habíamos dicho, haber primero quiero ver qué tal cuerpos tienen de ésto depende si, se salvan o no, saquense toda la ropa al toque nos grito Angelo, Javier y Walter, iban a reclamar por lo que nos dijo, pero antes que lo hagan, yo empecé a sacar mi ropa, que al ver ellos lo que hacía, empezaron hacer lo mismo, hasta que los tres quedamos completamente desnudos, el chico que estaba con Ángelo, nos alumbró con su linterna nuestros cuerpos, dando una vuelta por alrededor de los tres y una vez otro ves delante de nosotros, Angelo nos dijo, haber díganme se han penetrado entre ustedes antes, Javier al toque dijo, nunca somos amigos domas y no somos gays, lo mismo dijimos Walter y yo, entonces si no quieren morir, se van a penetrar entre ustedes, lo hacen y salvan la vida avier y Walter, al toque dijieron que como iban hacer eso, pero yo les dije, pero que nos queda, hay que hacer lo que piden o se quieren morir, su amigo tiene razón, acaso alguien va a saber sobre esto, porque al final, los matamos a ustedes dos y nos cogemos a su amigo y será el único que salvé la vida, dijo Angelo, mis dos amigos se quedaron sin decir nada por unos segundos y fue Walter el primero que habló, está bien es verdad, no queda otra que hacer lo que piden, en eso Javier con resignación dijo, bueno si ustedes dos van hacer lo que piden, ya pues no me queda otra que aceptar también, ya pues diga que vamos hacer le dije a Ángelo.
Ya, como tú has sido, el primero en aceptar lo que les pedí, vas hacer tu, el primero que te vas a coger a ellos dos dijo Angelo refiriéndose a mí, está bien como usted diga le contesté, ya entonces escoje a quien te vas a coger primero me dijo él chico que estaba con Ángelo, que después supe que se llamaba, Jorge y tenía 16 años como Walter y yo, que sea el primero dije yo, señalando a Javier, que me miró, entre molesto y asustado, ya entonces tú ven para acá para que veas lo que van hacer tus dos amigos le dijo Angelo a Walter, que se paró al costado de Angelo y Jorge, dejándome a Javier junto conmigo encima de las frazadas, ya ahora tu mismo eres, quiero que lo trates igual como tratas a tu chica cuando te la coges me dijo Angelo a mi, está bien así lo voy hacer le contesté, tú te vas a dejar hacer todo lo que tú amigo te diga sin ...
reclamar, si reclamas algo que te diga y no lo quieres hacer, al toque te meto un disparo en la cabeza me entiendes le dijo Angelo a Javier, que con su cabeza agachada contestó, está bien voy hacer todo lo que me diga sin reclamar, que bien por eso, has todo normal porque igual después le vas hacer todo lo que quieras tú a él le dijo Jorge a Javier, ya entonces tú mismo eres chibolo me dijo Angelo.
Yo, pegue a mi cuerpo, frente a frente a Javier y lo empecé acariciar su cuerpo con mis manos, al sentir su piel blanca, lampiña y suavecita, al toque se me paró bien mi pinga, en eso lo empecé a besar en su cuello y pecho, de ahí, lo hice arrodillar, le puse mi pinga en su boca, como Javier, no abría su boca para nada, Jorge le dijo, ya pues, ya sabes lo que tu amigo quiere que hagas, que esperas abre la boca y chupa su pinga, Javier con resignación izo lo que le dijo Jorge, abrió su boca, se metió mi pinga a su boca y empezó a chupar mi pinga, que al toque me di cuenta que era la primera vez que hacía ésto porque por ratos me hacía chocar sus dientes mi pinga, pero igual yo lo disfrutaba, porque tenía a mi amigo bien machito chupando mi pinga, le hice chupar por más de cinco minutos, de ahí lo hice poner en cuatro, fue ahí que pude ver bien las nalgas de Javier, que eran bien blancas, grandes y lampiñas, que al toque se las empecé acariciar, con mis manos, bajaba por sus muslos hasta llegar a sus pies, volvía a subir acariciando hasta sus nalgas, hice eso varias veces hasta que le abrí sus nalgas y al ver su ano virgen y rosado, al toque empecé a chupar, lo hice por más de 10 minutos, dejé de hacerlo porque Angelo me dijo que me apure, por lo que hice que Javier se eche boca arriba, me puse sus piernas en mis hombros, ahí pude ver la cara de Javier, que la tenía roja de vergüenza, en eso escuché un gemido de placer, al voltear para ver quién había gemido, me quedé sorprendido al ver a Walter en cuatro, con la pinga de Jorge en la boca y Angelo chupando su ano al mismo tiempo, Angelo y Jorge, ya estaban desnudos también, Jorge se dió cuenta que ya iba a penetrar a Javier y dijo, ya después seguimos, vamos para ver cómo se lo mete al chibolo, los tres al toque, se acercaron junto a Javier y a mí, ya pues métele la pinga me dijo Angelo, yo le puse mi pinga en la entrada del ano de Javier y empecé hacer presión en su ano, que después de varios intentos, sedio y dejó entrar la cabeza de mi pinga, ante las quejas de dolor de Javier, en eso empuje un poco más y entró casi la mitad de mi pinga, que Javier se quejó más fuerte de dolor aaaaauuu aaauu dueleeeee sacaloooo decía Javier, pero yo no paré de seguir metiendo mi pinga hasta que se la metí toda, Javier tenía la cara roja de dolor, unas lágrimas salían de sus ojos, me quedé quieto, un rato, para que se dilate más el ano de Javier y empecé a sacar y meter despacio, Javier se empezó a quejar otra vez de dolor aaaaauuu aaauu dueleeeee sacaloooo decía, pero yo cada vez me iba moviendo más rápido, que por ...
lo rico que me ajustaba mi pinga el ano de Javier, más que cuando penetre a Angelo, pasó unos cinco minutos más y me vasie dentro del ano de Javier, acabé y me quede quieto sin sacar mi pinga de su ano, ya acabaste me dijo Angelo, si ya acabé le contesté, te gustó me dijo Jorge, pues no lo voy a negar, si me a gustado le contesté, ya entonces, sácale tú pinga para seguir yo me dijo Angelo, yo empecé a sacar mi pinga del ano de Javier, hasta que salió toda, manchada con mi leche y sangre del ano de Javier, le iba a soltar sus piernas, pero Angelo, me dijo que no se las suelte y se puso a mí lado, le agarro las piernas de Javier, me dijo que me levanté y el se puso las piernas de Javier en sus hombros y al toque empezó a penetrarlo, Javier se empezó a quejar de dolor otra vez aauu aaauu dueleeeee sacaloooo decía Javier pero Angelo no paró de meter hasta que toda su pinga estuvo dentro del ano de Javier, se quedó quieto, mientras iba acariciando el cuerpo de Javier con sus manos y le decía, aahh que lindo que eres, rico cuerpo tienes, Javier tenía sus ojos cerrados, aguantando todo lo que le estaba haciendo Angelo que al poco rato empezó a moverse despacio y Javier a quejarse de dolor aaaaauuu aaauu dueleeeee decía Javier, tranquilo bebé ahorita te va a gustar la pinga le decía Angelo todo exitado y moviéndose cada vez más rápido, paso unos minutos y sin sacar su pinga, poco a poco lo fue girando hasta que Javier quedó en cuatro, ahí Angelo empezó a sacar y meter más fuerte, el ano de Javier ya había dilatado más que la pinga de Angelo entraba y salía más fácil, en la choza, solo se oía, los gemidos de Angelo, los pujidos de Javier aguantando y los plaf, plaf, plaf, como palmadas cuando chocaban sus cuerpos, paso como cinco minutos más y ante la sorpresa de Walter, Javier empezó a gemir de placer aaaahh ahhhhh sii sigueee gemía Javier, junto con Angelo que le decía asiii ya ves que te dije que te iba a gustar bebé aaaahh ahhhhh que ricoooo gemía Angelo junto con Javier al mismo tiempo, hasta que después de más de 10 minutos Angelo se empezó a vasiar dentro del ano de Javier, acabo se quedó quieto sin sacar su pinga, los dos estaban agitados y sudados, en eso vi que Walter tenía la pinga bien al palo, que era igual de tamaño que la mía de 15 cmts y Jorge la tenía del mismo tamaño también, Angelo empezó a sacar su pinga del ano de Javier, hasta que salió toda, se levantó y Javier se echó boca abajo al toque.
Pero, así como estaba, Jorge se echó encima de él y al toque le metió su pinga, que por lo dilatado, más mi leche y la de Angelo en el ano de Javier, la pinga de Jorge entró facil toda, Jorge al toque empezó a sacar y meter rápido y gemir de placer aaaahh ahhhhh que ricoooo gemía Jorge, por lo que Javier empezó a sentir placer otra vez al poco rato que solo empezó a levantar sus nalgas, hasta que quedó en cuatro otra vez, Jorge se movía más fuerte, gimiendo junto con Javier de placer, fue ahí que pude ver las nalgas de Jorge, que las tenía grandes y blancas, buen cuerpo y piel blanca y lampiña, paso casi 10 minutos y Jorge se vasio dentro del ano de Javier, acabo le saco su pinga y se levantó, Javier se echó boca abajo otra vez.
Hasta, acá mi amigo Javier, había recibido tres pingas en su lindo culito, pero lo que pasó después será en otro relato amigos.
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