ME COGIERON ENTRE TRES HERMANOS EN LA CASA DE ELLOS - 2
Hola, soy Daniel, debo agradecer a esta prestigiosa página de relatos, por
haber publicado mi primer relato y a ustedes amigos por haberlo leído, por
lo que con mucho gusto voy a seguir contando más de lo que pasó en la casa
de mis vecinos y amigos, Mario, Javier y José que era el menor de los tres
hermanos de 15 años, igual que yo, sin más preámbulo voy a seguir contando
amigos.
Cómo, les dije
en el relato anterior, yo acepte dejarme cachar por los tres hermanos, con
la condición que después ellos se tenían que dejar coger por mí, así que una
vez que José se bajó de la cama después de acabar de cogerme, yo me eche de
costado con mi cara mirando hacia ellos, que seguían con sus pingas bien
paradas, bueno ya cumplí mi parte, ahora les toca a ustedes cumplir con la
suya les dije, está bien Daniel, no te preocupes que igual vamos a cumplir
nuestra parte me dijo Mario, así es Daniel vamos a cumplir como hemos
quedado me dijo José, yo, ya tenía en mente que al primero que me iba a
cachar era a Javier que era el que más me gustaba, ya pues tú dirás Daniel a
quien de los tres vas a querer cachar primero me dijo Mario, yo me levanté
de la cama y sin decir nada me acerque a Javier, lo agarre de su brazo y
dije, Javier va ser el primero, ven vamos para la cama Javier, que sin decir
nada solo dejo que me lo lleve para la cama, como ya tenía mi pinga bien
parada, sabía que si hacia que me chupe mi pinga, no iba a aguantar y me iba
a vasiar y lo que yo quiera era meterle mi pinga en su ano a Javier, más me
excitaba que tenía claro que Javier estaba virgen, por lo que, hice que se
ponga en cuatro encima de la cama, ante las miradas atentas de sus dos
hermanos, una vez Javier en cuatro, yo me puse detrás de él, empecé
acariciar sus nalgas, espalda y piernas, con mis manos, al sentir su piel
trigueña y lampiña no lo podía creer, lo que estaba haciendo, era mi sueño
echo realidad, tenía en cuatro, desnudo acariciando todo su cuerpo, al chico
de mi barrio que más me gustaba, al que le había dedicado muchas pajas ya
había logrado una de las cosas que quería con el, que me meta su pinga y
ahora iba por lo mejor, yo le iba a meter mi pinga a él, al poco rato, le
abrí sus nalgas con mis manos, ahí pude ver por primera vez su ano virgen de
Javier, que al toque se lo empecé a chupar, con muchas ganas, que ante la
sorpresa de sus hermanos y la mía, al poco rato de estár chupando su ano,
Javier dió un gemido de placer aaaahh ahhhhh que ricoooo se sienteeee gimio
Javier, que izo que le siga chupando con más fuerza su ano, después de más
de 10 minutos de estar chupando su ano, lo hice echar boca arriba, le
levanté sus piernas, me las puse en mis hombros, le eche más saliva en su
ano y en mi pinga, puse la cabeza de mi pinga en la entrada de su ano y le
dije, ya Javier, te lo voy a empezar a meter, lo mejor que vas hacer es no
ajustar nada cuando sientas que está entrando mi pinga, solo trata de
relajarte todo lo que puedas, así no te va a doler casi nada y al poco rato
se te va a pasar ese poco dolor que vas a sentir y vas a sentir placer así
como viste que yo sentí me entiendes Javier, si te e entendido así como me
estás diciendo que haga voy hacer Daniel me contestó Javier, ok entonces ahí
voy le contesté y empecé hacer presión en su ano, en las primeras tres veces
que hice presión en su ano, no pude meter nada, hasta que a la cuarta vez,
su ano aflojó y empezó a dejar entrar mi pinga, cuando le entró toda la
cabeza y un poco más dentro de su ano, Javier se quejó de dolor, aauuu auuuu
despacio me duele Daniel se quejó, yo paré de empujar, me quedé quieto con
lo poco que había entrado y le dije, tranquilo Javier, relájate, no ajustes,
que ya te entró lo más difícil, ahora es cosa tuya que no ajustes y te
relajes así como te e dicho, Javier con su cara roja y con gestos de dolor
me dijo, está bien Daniel eso estoy haciendo, yo esperé un poco más de
tiempo, para que el ano de Javier se acostumbré al grosor de mi pinga,
mientras le iba acariciando sus nalgas y piernas con mis manos, una vez que
noté que Javier se había relajado, empecé a empujar otra vez mi pinga
despacio, al entrar un poco más, Javier se quejó otra vez de dolor aaaaauuu
aaauu dueleeeee sacaloooo Daniel me decía, ya, ya, tranquilo domas, no
ajustes que ya está entrando le decía yo, sin dejar de seguir empujando mi
pinga dentro de su ano de Javier, hasta que se la metí toda dentro de su
ano, Javier tenía su cara roja aguantando el dolor que sentía, José y Mario
miraban atentos sin decir nada, como toda mi pinga había entrado en el ano
de su hermano, yo otra vez me quedé quieto con toda mi pinga dentro del ano
de Javier, para esperar que se le pase el dolor, igual le iba acariciando
todo su cuerpo con mis manos y le decía, tranquilo domas, ya te entró toda,
ahorita sé te va a pasar ese poco dolor que estás sintiendo, Javier no me
decía nada, solo tenía sus labios apretados aguantando el dolor que sentía,
después de varios minutos, fue Javier mismo que me dijo, ya Daniel, ya no me
está doliendo casi nada, yo dejé de acariciar su cuerpo y sin decir nada,
empecé a sacar y meter lo más despacio que podía mi pinga de su ano, que ahí
otra vez Javier izo gestos de dolor pero no sé quejaba nada, así poco a poco
me fui moviendo más rápido, hasta que el ano de Javier dilató más y mi pinga
empezó a salir y entrar más fácil de su ano, por lo que yo me empecé a mover
más rápido aún y por lo rico que me ajustaba el ano de Javier mi pinga,
empecé a gemir de placer aaaahh ahhhhh sii que ricoooo gemía yo, que al poco
rato Javier también empezó a gemir de placer aaaahh ahhhhh sii sigueee que
ricoooo gemía Javier ante la sorpresa de sus hermanos, yo incliné mi cuerpo
para adelante y sin dejar de moverme lo empecé a besar en la boca a Javier,
que sin pensarlo me respondió el beso con lengua y todo, así estuvimos hasta
que pasó unos minutos más y me empecé a vasiar dentro del ano de Javier,
gimiendo fuerte los dos de placer, cuando acabe de vasiarme me quedé quieto
sin sacar mi pinga de su ano, mi cara quedó al lado de una oreja de Javier,
los dos estábamos sudados y agitados, que al rato que recupere el aliento,
levanté un poco mi cuerpo y mirando a la cara a Javier le dije, que tal
estuvo te gustó?, Javier con su cara roja de vergüenza, por todo lo que
había hecho delante de sus hermanos, solo me dijo, creo que sí me gustó,
pero ya sácame tu pinga que quiero ir al baño, yo hice lo que me dijo,
lentamente le empecé a sacar mi pinga de su ano, hasta que salió toda y
estaba manchada con mi leche y un poco de sangre del ano de Javier, al ver
la sangre José dijo, y esa sangre de dónde es Daniel, está sangre es normal
que salga, porque Javier estaba virgen y siempre va a salir un poco de
sangre cuando se pierde la virginidad le contesté, eso es verdad lo que dice
Daniel dijo Mario, yo solté las piernas de Javier y me bajé de la cama,
entre José y Mario, ayudaron a levantar a Javier y se lo llevaron para el
baño, yo me quedé solo en el cuarto, estaba contento, pero aún faltaban dos
anos vírgenes para romper.
Paso, varios minutos y
el primero que regresó al cuarto fue Mario, yo estaba sentado al filo de la
cama, ahora quién sigue Daniel me dijo Mario, no se pues quieres seguir tu o
que sea José le contesté, creo que mejor que sea José, yo voy de último me
dijo Mario, los dos nos reímos por lo que dijo, en eso Javier y José
regresaron al cuarto, ahí Mario dijo, ya José ahora sigues tú, ya está bien
sigo yo, pero antes de que me metas tu pinga Daniel, quiero que nos cuentes
como fue tu primera vez que te metieron la pinga y con quién fue, cuenta
para que me entré ganas de dejarme cachar con más ganas dijo José, ésto que
dijo nos izo reír a los cuatro, pero les pareció buena idea lo que había
dicho José a Javier y Mario que me dijieron que cuente cómo había dicho
José, está bien les voy a contar cómo fue y con quién pero igual que esto
que les voy a contar quedé entre nosotros domas les dije, como crees que
vamos a decir algo si en eso hemos quedado Daniel me dijo Mario, ok tienes
razón en eso entonces les voy a contar le contesté.
Los, tres
hermanos se sentaron en una silla cada uno frente a mi para escuchar lo que
les iba a contar, bueno todo esto empezo hace tres años atrás les dije,
asuuu osea cuando tenías 12 años Daniel me dijo José, así es a esa edad fue
la primera vez que hice ésto le contesté, aya y con quién fue Daniel me dijo
Javier, les voy a decir no el nombre, sino los nombres de los que estuvimos
ese día que fue la primera vez les dije, en serio osea que no fue con uno
domas que lo hiciste Daniel me dijo sorprendido Mario, si pues y ninguno de
los que estuvimos ese día fue el que me lo metió, ésto los sorprendió más
aún a los tres, que fue Javier que me dijo, entonces si no fue ninguno de
ellos quién fue el que te lo metió? Fueron otros chicos osea que fueron unos
pirañas que nos violaron ese día a mi y a Roberto, Miguel y a Orlando,
cuando acabe de decir los nombres de los otros, ellos se quedaron más
sorprendidos, porque los nombres que había dicho eran de amigos del barrio
también y Roberto ahora tenía 15 años igual que yo, Miguel ya tenía 16 años
y Orlando tenía 17 años, cuando paso eso Roberto y yo teníamos 12 años,
Miguel 13 años y Orlando tenía 14 años, ya sigue contando cómo fue como así
fue que unos pirañas los violaron Daniel me dijo Mario, osea que ése día los
cuatro estábamos en la casa abandonada que está pegada a los cerros de las
chacras de San Juan, ese es un lugar que está lejos de dónde vivimos, fuimos
a vagar por allá y fue ahí donde nos chaparon los pirañas, ellos eran 10 y
nosotros solo cuatro, ellos tenían entre 14 y 16 años, pero aparte que eran
más que nosotros también tenían cuchillos con los que nos amenazaron que nos
iban a matar si no hacíamos lo que nos iban a pedir, y lo que nos pidieron
fue que nos dejemos cachar por ellos, les dije, anda entonces a ustedes no
les quedó otra cosa que hacer lo que les pidieron Daniel me dijo José, así
es más por el miedo que nos vayan a matar, les dijimos que no nos maten que
íbamos hacer lo que nos pidan, sin imaginar lo que nos iban a pedir, claro
pues quién iba a imaginar que les iban a pedir que se dejen cachar dijo
Javier, si pues pero igual una vez nos dijieron lo que teníamos que hacer
para salvar la vida, no nos quedó otra que hacer lo que pedían le contesté,
ya y de ahí que más paso Daniel me dijo Mario, ya pues nos sacamos la ropa
para que nos cachen entre todos y después que nos violaron a los cuatro nos
dejaron tirados ahí dentro de la casa abandonada, ésto no lo sabe nadie
hasta ahora que se lo estoy diciendo a ustedes le contesté, bueno y igual
nunca vamos a decir nada sobre esto dijo Mario.
Ya, pues ahora vamos a
seguir con lo que hemos quedado les dije yo, claro hay que seguir ya José te
toca a ti dijo Mario, pero como me cogí a José y lo que pasó después se lo
voy a contar en otro relato amigos.
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